En 1975, durante una gira conjunta que los convirtió en compañeros de ruta, las legendarias bandas Rush y Kiss protagonizaron una guerra de bromas pesadas que escaló hasta convertirse en una batalla campal sobre el escenario, dejando una anécdota imborrable en la historia del rock. La rivalidad lúdica comenzó con el guitarrista de Rush, Alex Lifeson, interpretando un personaje llamado «The Bag» (la bolsa), que consistía en asustar a los miembros de Kiss cubriéndose la cabeza con una bolsa con agujeros para los ojos. Mientras que al guitarrista Ace Frehley le parecía gracioso, el bajista Gene Simmons no tomó la broma a la ligera y decidió redoblar la apuesta, iniciando una espiral de represalias cada vez más elaboradas y caóticas.
El punto de inflexión ocurrió una noche en la que, durante el número final del show de Rush, los miembros de Kiss se subieron al escenario cargados de tartas de crema y comenzaron a arrojarlas por doquier, provocando un desastre que dificultó la actuación y puso en riesgo los instrumentos de la banda canadiense. Según relata el libro Nothing to Lose de Ken Sharp, esta broma fue tan efectiva que Rush decidió que las cosas no quedarían así. Para el siguiente concierto de Kiss, la venganza fue planeada al detalle: colocaron queso Limburger en los ventiladores ubicados al pie del escenario, lo que propagó un olor insoportable entre el público y los propios músicos, y además se vistieron de indios para lanzar más pasteles y flechas hacia el escenario durante la presentación.
Reflexionando años después sobre esta «guerra campal» que se desarrolló ante los ojos del público, Alex Lifeson declaró a Rolling Stone: «Nos vengamos». Sin embargo, admitió con humor que, a pesar de su contundente respuesta, el verdadero triunfo final fue de Kiss: «Pero lo nuestro fue solo una pequeña batalla, y lo de ellos fue como una guerra. Realmente nos aniquilaron». Este episodio, nacido del aburrimiento y la convivencia en la carretera, se convirtió en una de las anécdotas más memorables de la gira, mostrando el lado más travieso y competitivo de dos de las bandas más icónicas del rock de los años 70.

