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Hallan una grabación inédita de Ozzy Osbourne que se creía perdida desde 1980

A casi siete meses de su fallecimiento, Ozzy Osbourne vuelve a ser noticia tras el increíble descubrimiento de un casete inédito grabado durante uno de sus ensayos en 1980 y dado por perdido durante más de cuatro décadas. La cinta de audio, de aproximadamente 12 minutos de duración, documenta una jam session entre el propio «Príncipe de las Tinieblas», el legendario guitarrista Randy Rhoads y el bajista Bob Daisley, realizada antes de que la banda se completara con el baterista Lee Kerslake. Este registro captura el momento germinal de lo que luego sería la formación que grabaría «Blizzard of Ozz», uno de los álbumes más icónicos de la carrera solista de Osbourne, y fue encontrada en el altillo de David Jolly, un amigo cercano del músico en esa época.

El casete, que lleva una etiqueta manuscrita que dice «Ozzie Last Day», fue difundido por primera vez por el medio británico Sky News. El audio revela una sesión espontánea y blusera, sin una estructura de canción definida, donde ya se percibe con claridad la inconfundible voz de Ozzy y la química musical que se estaba gestando entre los integrantes. Según Bob Daisley, quien confirmó la autenticidad de la grabación al escucharla, no se trataba de un tema en desarrollo sino de un momento de distensión: «Apenas la escuché pensé: sí, somos nosotros, esa es la voz de Ozzy. No sé si estábamos probando un baterista y simplemente aflojando un poco, o si estábamos bromeando».

El descubrimiento representa una pieza invaluable de la historia del rock, que ofrece una mirada íntima y cruda al proceso creativo que condujo a la formación de una de las bandas más influyentes del heavy metal. David Jolly, quien le abrió las puertas de su casa a Ozzy poco después de que el cantante fuera expulsado de Black Sabbath, guardó este tesoro durante más de 40 años sin saber que se convertiría en un hallazgo histórico para los fanáticos de todo el mundo. La grabación no solo rescata la magia de un momento único, sino que también reafirma el legado eterno de Ozzy Osbourne y el genio de Randy Rhoads.

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